Biografía










Un poeta rebelde e inconformista, el mayor poeta de España, maestro del arte del soneto,Homero andaluz, cisne del Betis.
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Firma de D. Luis de Góngora


A sabiendas de que las investigaciones sobre Góngora no terminan y, por tanto, realizar una biografía siempre es arriesgado, nos vamos a aproximar a su figura, intentando desmontar algún tópico discutido hoy.

Góngora nació un 11 de julio en la Córdoba de 1561. Hijo primogénito, su madre Leonor de Góngora y su padre don Francisco de Argote pertenecían a una ilustrada familia cordobesa de la baja nobleza. La vida del poeta cordobés es rica en anecdotario, contó con amistades literarias rotundas y furibundas enemistades, que acabaron reconocieron sus dotes poéticas.

cCIMG0057.JPGGóngora niño. Su infancia y adolescencia transcurrieron en la Córdoba barroca, en barrios como San Pedro, Santiago y la misma Judería, lugares asiduos de sus correrías infantiles. Fue bautizado en la capilla de la Purísima de la Mezquita-Catedral, donde su tío materno sería racionero. En su niñez aprende sus primeras letras en las clases que imparten los canónigos en el Campo Santo de los Mártires. Fue en esta época cuando sufrió un accidente, al caerse de la muralla en la Huerta del Rey, que le dejaría secuelas durante largo tiempo.

Del Góngora adolescente sabemos que estudió en el Colegio jesuita de Santa Catalina de la Plaza de la Compañía hasta los 15 años, donde se inició en Humanidades, en Gramática, en Griego y sobre todo en Poesía. Góngora, como los niños y jóvenes de su época, tuvo en las plazas de Córdoba su lugar predilecto de juego, la Plaza de las Bulas, escenario del romancillo burlesco Hermana Marica (1580); las puertas de Córdoba como la del Puente romano, de Osario, del Portillo; y en especial la Mezquita-Catedral, espacio gongorino por excelencia.

El joven Góngora amaba la poesía y a los 20 años ya ejercía el oficio de poeta, habiendo escrito con entusiasmo sus primeros versos. Contando con el apoyo familiar se marchó a estudiar a la Universidad de Salamanca matriculándose en Cánones desde el año 1576 hasta 1580. Góngora no fue realmente un estudiante entusiasta, pero sí, en cambio, creció en él un deseo irrefrenable de llegar a ser un célebre poeta. En La Austriada (1584) de Juan Rufo ya aparece un soneto de Góngora y en 1585 el mismo D. Miguel de Cervantes lo elogió abiertamenteen el Canto de Calíope, inserto en La Galatea. En esa misma fecha, tras una estancia prologada en Granada, Góngora escribe el Soneto a Córdoba. En esta época, Góngora recibió las órdenes menores para así poder percibir las rentas eclesiásticas cedidas por su tío don Francisco de Góngora, racionero de la Mezquita-Catedral, muerto en 1586.


Desde su juventud, mantuvo amistad con gentes de la farándula, conoció la picaresca en El Potro, fue un gran aficionado al Teatro, asistía con asiduidad al Corral de Comedias en una de las callejuelas cercanas a la Mezquita-Catedral, donde se reunía asiduamente con actores y músicos, lo que lo llevó a ser amonestado por el obispo, (1587) prohibiéndole asistir a las representaciones lúdicas, las corridas de toros y juegos de cañas en La Corredera. El grupo Cinco Siglos ha estudiado la vinculación de Góngora a la bandurria, instrumento al uso, así como la composición de varias piezas musicales, entre ellos, una gallarda, una jácara, y un pasacalle. Sobre esta afición, consultar aquí.

En 1590, Góngora sufre un gran disgusto relacionado con las pruebas de limpieza de sangre requeridas a su familia a partir de sus cuñados, regresando el viejo bulo sobre su abuela Ana y la paternidad del racionero Falces, hecho del que se aprovechan sus opositores. Sobre este tema, consultar aquí. Con más detalle se desglosa el tema en la investigación de Dámaso Alonso.

El joven poeta publica en 1589 doce romances aparecidos En flor de varios romances nuevos; con posterioridad, en 1604, escribe los once poemas del Romancero General. En 1603, comienzan los viajes que como comisionado del Cabildo catedralicio realizó por Madrid, Valladolid y tierras de Cuenca. Un viaje a Valladolid, capital entonces de España, parece fundamental para un cambio de rumbo psicológico en su vida de provinciano. En esa ciudad y en esa fecha se consagra como agudo, como conversador y como poeta: en realidad, las tres formas del ingenio barroco. Vuelve a Córdoba, preocupado por las deudas, pero Pedro de Espinosa, que forma en ese año las Flores de poetas ilustres, incluye en su famosa antología nada menos que 38 poemas de don Luis. Es el más representado. Bajo la influencia petrarquista, escribió Góngora numerosos sonetos amorosos de juventud, siendo un maestro del arte del soneto, al que dotó de una gran perfección formal, que abarcaron toda una temática variada, desde lo profano a lo sagrado, desde la mística a la poesía amorosa, desde lo sublime a lo jocoso. El ambiente de la corte, donde se reunía la pléyade de escritores y el círculo clasista de elegidos, entusiasmaba al racionero que cada vez demoraba más su regreso a Córdoba. En vano pudo resistirse a estas ilusiones cortesanas aunque no le acarrearon más que decepciones y ruina. En 1603, con cuarenta y dos años, regresa a Córdoba. Solo la defensa de los suyos, en esta fechas con graves problemas, era comparable a su atracción por la corte. En este mismo año aparece Quevedo en escena imitando versos suyos.
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Góngora. Antonio Bujalance. Del libro Imagen de Góngora


El Góngora maduro:
En 1607 visita al Marqués de Ayamonte para solicitar su protección, al que dedica bellos sonetos, pero este mismo año el Marqués muere. En 1609, comisionado por el cabildo, realiza un nuevo viaje a Madrid, Alcalá, Galicia. Es el año de su encuentro con Lope, al que admira como hombre de talento para el teatro, pero que debería dedicarse con más atención a la poesía; el primer encuentro con Lope sucedió en Salamanca, en 1593, Góngora estaba gravemente enfermo y ese primer encuentro no debió ser muy cordial. En una carta en respuesta que escribió Góngora para defenderse de la Carta de un amigo, supuestamente escrita por Lope de Vega, que critica a Góngora, entre otros, de haber incurrido en el pecado de Babel, hay el soneto adjunto, Restituye a tu modo honor divino, donde “Góngora presenta su poema como un pájaro cantor que, preso en una jaula de envidia y conspiración tramada en la Corte-Ciudad (Madrid), busca su libertad en la soledad andaluza”. En ello se ve un anticipo de la figura del peregrino, protagonista de las Soledades.

A partir del año 1610 inicia una nueva época en su concepción de la poesía. En 1611, Góngora nombra coadjutor de su ración a su sobrino, liberándole de la obligación de asistir al coro y comienza una etapa de gran intensidad literaria, se retira a su heredad de Trassierra anhelando apartamiento y soledad. D. Manuel González Francés nos da detalle de la presencia de D. Luis en las actas del Cabildo, analizando su evolución desde que es nombrado racionero hasta que cede los derechos a su sobrino D. Luis de Saavedra, con pormenores sobre las visitas que debió realizar por España, así como relativos al alquiler de las casas de la "Plazuela de la Trinidad", Calle de la Feria y Huerta de Don Marcos. Comienza en esta fecha sus trabajos más arduos con la elaboración de los poemas cultos de Fábula de Polifemo y Galatea (1612) poema largo escrito en octavas reales, y a continuación esa obra grandiosa que es Soledades (1613) inspirado, probablemente, en el viaje que realizó el poeta por tierras de Huelva, recreando un episodio amoroso mitológico entre el cíclope, la ninfa y el amante de esta. Soledades, de estilo culterano, es la culminación de toda su obra poética, obra inacabada, de una ornamentalidad barroca exuberante. En 1613 da a conocer estos poemas en Madrid y con ello la polémica estaba servida. También desde 1611 estaba escribiendo su Panegírico al Duque de Lerma, confiado en obtener los favores de este, dada la complicada situación económica que pasaba, aumentada ahora por la cesión de sus cargos eclesiásticos. Por indicación de El Duque de Lerma, Felipe III le concede una capellanía real, para lo cual deberá ordenarse sacerdote y se traslada de nuevo, en 1617, a Madrid. El problema se agrava cuando él cae en desgracia; Madrid no es Córdoba, don Luis era dispendioso y sus deudas aumentan cada día. La seria investigadora Amelia de Paz, acaba de presentar en el Congreso celebrado en Córdoba su ponencia Las cuentas de don Luis en 1619, concluyendo que en estas fechas, junto a la necesidad de dinero propia de una figura de su rango que se mueve en la corte, se suman las de su familia, especialmente sobrinos, hecho que motiva su marcha de nuevo a Madrid para conseguir los favores necesarios. En este sentido, se concluye que su afición a los naipes, de la que tanto se ha hablado, no fue la causa de su difícil situación económica, sino las necesarias inversiones para mantener su estatus en el logro de sus pretensiones.

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Los últimos años. Juan Polo
A la muerte de Felipe III, Góngora intentó ganarse las prebendas y favores del todopoderoso ministro Conde Duque de Olivares, que le promete una capellanía al servicio de palacio y la publicación de su obra, pero que no acaba de conseguir a pesar de sus esfuerzos e intrigas por lograrlo. Acuciado por numerosas deudas y una enfermedad con pérdida de memoria y dolorosas migrañas que le producen parálisis, volvió a Córdoba, donde se recuperó durante un tiempo, hasta que finalmente murió un 23 de Mayo de 1627 en la Plaza de la Trinidad a los 66 años, siendo sepultado en la capilla de San Bartolomé de la Mezquita -Catedral.


A su muerte se prodigaron las ediciones y comentarios de sus poemas. Ese mismo año -1627- aparecen las Obras en verso del Homero español de Juan López de Vicuña (Esta edición fue recogida al año siguiente por la Inquisición) y las Anotaciones de Díaz de Rivas. De 1628 parece ser el Manuscrito Chacón, que se edita como el códice más cuidado textualmente. Al igual que los autores clásicos, Luis de Góngora recibió los comentarios de los eruditos del momento, como se comprueba en los de Salcedo Coronel, de 1629-1648 o en las Lecciones solemnes a las obras de don Luis de Góngora y Argote (1630), de José Pellicer de Salas y Tovar. De 1633 es la edición impresa de Poesías de Gonzalo de Hoces.

Más información

Como mejor ilustración de lo que decimos, incluimos un fragmento de su romancillo Hanme dicho hermanas donde aparece con gracia y finura su autorretrato a los veintiséis años:

(...)Cuanto a lo primero,

es su señoría

un bendito zote

de muy buena vida,

que come a las diez

y cena de día,

que duerme en mollido

y bebe con guindas;

en los años mozo,

viejo en las desdichas,

abierto de sienes,

cerrado de encías;

no es grande de cuerpo,

pero bien podría

de cualquier higuera

alcanzaros higas;

la cabeza al uso,

muy bien repartida,

el cogote atrás,

la corona encima;

la frente espaciosa,

escombrada y limpia,

aunque con rincones,

cual plaza de villa;

las cejas en arco,

como ballestillas

de sangrar a aquellos

que con el pie firman;

los ojos son grandes,

y mayor la vista,

pues conoce un galgo

entre cien gallinas;

la nariz es corva,

tal, que bien podría

servir de alquitara

en una botica;

la boca no es buena,

pero a mediodía,

le da ella más gusto

que la de su ninfa;

la barba, ni corta

ni mucho crecida,

porque así se ahorran

cuellos de camisa;

fue un tiempo castaña,

pero ya es morcilla:

volveránla penas

en rucia o tordilla;

los hombros y espaldas

son tales, que habría,

a ser él san Blas,

para mil reliquias;

lo demás, señoras,

que el manteo cobija,

parte son visiones,

parte maravillas.(...)

Para más información

Bibliografía:
- Alonso, Dámaso. Algunas novedades para la biografía de Góngora. AHI. Actas I (1962) Centro Virtual Cervantes.
- Cordobapedia. Luis de Góngora y Argote.
- De Paz, Amelia. Las cuentas de don Luis en 1619. Congreso Internacional El universo de Góngora, orígenes, textos y representaciones. Córdoba. 2011
- Gahete Jurado, Manuel. Biografía. Biblioteca Virtual Cervantes.
- González y Francés, Manuel. Góngora, racionero. Extramuros Edición S.L.Mairena del Aljarafe. Sevilla. 2011
- Ivorra, Carlos. Romances (Internet)
- Lauer, Robert R. D. Luis de Góngora y Argote. (Internet)