Con esta obra, Góngora exhibe su conocimiento de la cultura clásica e italiana y de las posibilidades de la lengua. Fue en pocos meses conocida en los círculo literarios de Madrid y levantó detractores y defensores acérrimos.
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V. Beltrán. Monumento a Góngora. Madrid


La obra, junto con Soledades y el Panegírico al Duque de Lerma, responden a un concepto de poesía heroica que a mediados del siglo XVI había definido el italiano Torcuato Taso en su Arte Poética, caracterizada por la longitud de los periodos oracionales, la aspereza fónica, los encabalgamientos, que junto a otros recursos como polisíndetos, asíndetos, anacolutos y, destacadamente, perífrasis y lo que se ha llamado la perversión del orden o hipérbaton, definen una estética de impacto. Sabemos que Góngora, a partir de esta obra, quiere elaborar algo maravilloso, y sirviéndose de los rasgos de la poesía heroica, hasta casi la caricatura, según opinión de la estudiosa Mercedes Blanco, funda una nueva tradición hispánica. Disocia lo heroico de su carácter trascendente por escribir en una época de paz (reinado de Felipe III), pero aprovecha la grandeza, el dinamismo y la altura expresiva de este género.

Las estrategias para ello las toma de un mito, el de Polifemo, cíclope hercúleo, que junto a lo violento que proporciona el volcán Etna, en Sicilia, y la temática del mundo de la caza y su significado erótico, según ha mostrado ampliamente el trabajo de Rafael Bonilla en su libro sobre la relación caza-mujer y la imaginación erótica, configuran el mundo poético de esta obra junto a Soledades, con la originalidad de que en Góngora la figura del cazador es una cazadora.

El resultado de este planteamiento es efectivo, como ya podemos observar en las tres primeras octavas, pues mientras el yo poético se dirige al Conde de Niebla en su dedicatoria, los animales se muestran llenos de fuerza y apetito violento por la lucha que espera.

En Polifemo y Galatea (1612) se ha dicho que se deja ver la influencia de La fábula de Acis y Galatea de Luis Carrillo de Sotomayor, si bien Dámaso Alonso y Cossío negaron esta influencia. La obra narra, con gran profusión descriptiva, mediante la estrofa octava real, un episodio mitológico de las Metamorfosis de Ovidio, el de los amores del cíclope Polifemo por la ninfa Galatea, que le rechaza. Al final, Acis, el enamorado de Galatea, queda convertido en río.
Es una historia de pasión y muerte. El poema de Góngora tiene como eje central el mito de Polifemo, que ya aparecía en los orígenes de la literatura desde La Odisea homérica y otros poetas griegos hasta los escritores latinos, como Virgilio, y supuso toda una revolución lingüística del castellano. La trama del argumento es la siguiente: Galatea está enamorada de Acis, el gigante Polifemo está enamorado de la bella Galatea, quien lo rechaza dada su fealdad física; la venganza del monstruo será cruel, matará a Acis arrojándole una enorme piedra, pero Galatea le pide a los dioses, y se lo conceden, que lo convierta en arroyo. Góngora, maestro en el arte del contraste y de lo hiperbólico consigue en esta obra una gran hermosura descriptiva: el cíclope Polifemo, de un solo ojo en la frente, representa la monstruosa deformación física frente a Galatea, que simboliza la belleza luminosa. Góngora sintió una atracción, característica del Barroco, por la figura del cíclope.


La fábula consta de 63 octavas reales (estrofas de 8 versos endecasílabos con rima ABABABCC) distribuidas como sigue:

• Dedicatoria al Conde de Niebla (3 octavas),

• Introducción y presentación de Polifemo (9 octavas),

• Presentación de Galatea (10 octavas),

• Idilio de Acis y Galatea (20 octavas),

• Polifemo sube a una roca e invoca a Galatea (3 octavas),

• Canción de Polifemo (13 octavas),

• Polifemo descubre a Acis y Galatea. Desenlace. (5 octavas).

Se apunta, según Ricardo Molina, que esta obra se gestó junto al Arroyo Pedroches, en la Huerta de don Marcos, situada pasado el Puente de Hierro donde recibe las aguas del de Santo Domingo y de la Palomera. Allí pasaba don Luis temporadas de convalecencia. Según Ricardo Molina "aquel prado frondoso por donde cruza un riachuelo" no es otro que la Huerta de que hablamos, y el arroyo, el Arroyo Pedroches, aguas con fresnos, cabrahigos y majoletos. La cueva que hay como a un kilómetro aguas arriba sería la del gigante Polifemo.





Textos y actividades
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Manuscrito de D. A. Chacón


Fábula de Polifemo y Galatea (1612)

(Fragmento.)

Donde espumoso el mar sicilïano
El pie argenta de plata el Lilibeo
(bóveda o de las fraguas de Vulcano
o tumba de los huesos de Tifeo),
pálidas señas cenizoso un llano,
cuando no del sacrílego deseo,
del rudo oficio da. Allí una alta roca
mordaza es a una gruta de su boca.
De este, pues, formidable de la tierra
bostezo el melancólico vacío,
a Polifemo, horror de aquella sierra,
bárbara choza es, albergue umbrío
y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres ásperas cabrío
de los montes esconde: copia bella
que un silbo pinta y un peñasco sella.



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Polifemo y Galatea. Mosaico aparecido en la Plaza de La Corredera

Guarnición tosca de este escollo duro
troncos robustos son, a cuya greña
menos luz debe, menos aire puro,
la caverna profunda, que a la peña;
caliginoso lecho, el seno oscuro cíclope,
ser de la negra noche nos lo enseña
infame turba de nocturnas aves,
gimiendo tristes y volando graves.
Un monte era de miembros eminente
este (que, de Neptuno hijo fiero,
de un ojo ilustra el orbe de su frente,
émulo casi del mayor lucero)
a quien el pino más valiente,
bastón, le obedecía, tan ligero,
y al grave peso junco tan delgado,
que un día era bastón y otro cayado.
Obra completa

Prosificación de cada estrofa

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A.L.Navarro.Lamento de Galatea sobre el río Acis. I.d G.

a) Información sobre las leyendas mitológicas referentes a los personajes que aquí se muestran: la de la fragua de Vulcano, Tifeo, así como de los personajes de la fábula de Polifemo y su respectiva genealogía. Aquí se ofrecen algunos enlaces.

b) Tras la información que se ofrece en los enlaces de las estrofas, detecta las metáforas atrevidas que potencian una visión nueva de la realidad eludiendo la ya gestada y tópica visión del Renacimiento y valora el resultado de la misma.

c) Por último examina y reordena los elementos de las oraciones para evaluar el brusco hipérbaton y valora la relación entre esa distorsión y el contenido.

Más actividades tras una información fácil de la estructura de la obra

Estudio de la obra y de los personajes principales



Bibliografía:

- Alonso, Dámaso. Góngora y el Polifemo. Nueva Biblioteca Románica Hispánica. Colección Gredos. 2010
- Blanco, Mercedes.El venatorio estruendo: la oficina poética de Góngora y el tema de la caza. Congreso Góngora: orígenes, textos y representaciones. Córdoba 2011.
- Ivorra. Carlos: La poesía de Góngora: Argumento de Polifemo y Galatea
- Ivorra, Carlos: Polifemo y Galatea
- Lauer, Robert: D. Luis de Góngora
- Cordobapedia: Arroyo Pedroches